Por Carlos González Arizmendi – Consultor en Comunicación

El famoso “radio pasillo“, existente prácticamente en todas las empresas, no se da por generación espontánea y obedece a una serie de vacíos en la comunicación formal.

La “rumorología” es un tipo de comunicación muy poderosa que posee las siguientes características:

  1. Virulenta: este tipo de información que normalmente se transmite de boca a boca o a través de medios como Whatsapp o Facebook, viaja más rápido que la comunicación formal y es altamente tóxica para las corporaciones. Se viraliza con inmensa facilidad vertical y horizontalmente a través de toda la cadena de mando. Ejemplo de esto es la salida de un Director de alto nivel o bien un recorte de personal.
  2. Dudosa: “radio pasillo” opera normalmente con información basada en el rumor. Estos rumores, fundamentados o no, tienen como consecuencia baja en la productividad e incertidumbre entre los empleados de la organización.
  3. Circular: durante mis ocho años de experiencia en un banco, pude percatarme que la información de “radio pasillo” es circular, es decir, siempre regresa a la fuente de origen con cierto grado de distorsión. Es como el juego del teléfono descompuesto en donde la información verbal, si tomamos en consideración que solo retenemos el 15% de la información que entra de manera auditiva, se va distorsionando a medida que viaja a través de todas las líneas de mando.
  4. Inmediata: una de las características más poderosas de la comunicación informal es que tiene las mismas propiedades físicas de la luz: viaja a la misma velocidad en todas direcciones.
  5. Expansiva: Esta es otra de las características importantes del “radio pasillo”, se expande, como lo hace la humedad, y llena los espacios vacíos que deja la comunicación formal.

Perteneciendo a un equipo de alta dirección, me di cuenta que más tardaba la cúpula en salir de una reunión donde se habían tratado temas estructurales y confidenciales, que la gente de los mandos medios-superiores, medios y aún bajos, en comentarla.

Fuentes del “Radio pasillo”

En este apartado, el número de fuentes de comunicación informal es inversamente proporcional a la cantidad de empleados que tenga la organización, es decir, cualquiera puede ser origen de esta información, aunque existen puestos relevantes que debemos observar muy de cerca.

Si bien no quiero sonar ni ofensivo ni peyorativo en mi siguiente enunciado, las asistentes ejecutivas (da igual si son hombres o mujeres) tienen un papel clave dentro de la información no oficial en las organizaciones. Al estar cerca de temas delicados y altamente confidenciales en las empresas, y al funcionar a manera de un gran clan, éstas bien pueden ser una de las fuentes más relevantes del “radio pasillo”, claro está, que no todas son iguales y no todas son indiscretas; observé durante mucho tiempo la forma en que transmitían la información y me di cuenta que podían hacer un gran daño a la empresa al compartir información delicada en momentos donde tal vez el silencio era fundamental para el cambio que se estaba gestando.

A manera de conclusión, podemos decir que para combatir el “radio pasillo”, el mundo ideal es:

  • Confidencialidad: manejar elementos importantes de información confidencial bajo un estricto control y sabiendo quiénes tienen acceso a dichas acciones.
  • Planeación: hacer una planeación correcta de cuándo y cómo ocurrirán los cambios para que éstos se comuniquen por vías oficiales, matando por completo la rumorología.
  • Periodicidad: tener un órgano controlado y oficial de la información de la empresa u organización, con una periodicidad correcta y con el alcance necesario para cubrir toda la cadena de mando.
  • Anticipación: por último, anticipe cuáles cambios organizacionales podrían ser susceptibles de generar rumores y actúe en consecuencia utilizando los canales institucionales.

En una siguiente entrega, hablaré del correo electrónico. ¿Es una herramienta o un arma de destrucción organizacional?

Hasta entonces.